Rusa una, belga el otro, aunque con tradiciones diferentes, la música es su vida y profesión Liana Gourdjia y Tcha Limberger. Gourdjia obtuvo una plaza de profesor en Musikene, y desde entonces Donostia es su lugar de residencia y refugio. Con la música siempre andan de un lado para otro, construyendo «puentes».
Podéis leerlo en Irutxuloko Hitza.



