El articulo narra la historia de Cristina Correa, una mujer mexicana que se mudó a Donostia (San Sebastián) hace dieciséis años.
Ella comparte sus raíces, describiendo su pueblo natal, Jilotepec, y habla con entusiasmo sobre su vida allí, sus costumbres rurales y su amor por la vida en el campo. Más tarde, se trasladó a Donostia después de entablar una relación a larga distancia con un hombre de Urretxu. A pesar de las diferencias entre Donostia y México, se siente feliz en su nueva vida, disfrutando del ambiente de la ciudad y de su pareja.Enlace a la entrevista: leer en Irutxuloko Hitza



